Nerudiana es para nosotros una experiencia directa con la poesía, es una primer contacto con la obra (y con la vida) de Neruda y también con un universo poético que comienza con la puesta en marcha de un taller literario en la Escuela de Adultos de Villar del Arzobispo. “Cumplió (no cumplió) Pablo Neruda cien años y quisimos en la escuela dedicarnos a él” y sumarnos a las numerosas actividades que han celebrado su figura y su obra a lo largo del año de su centenario .
El taller de Literatura nos ha permitido descubrir la exhuberancia y la desmesura del poeta, su tumultuosa existencia, su amor por la palabra, su vocabulario torrencial, sus amores, sus pasiones, sus contradicciones, la exaltación política, la soledad, el éxito, la fama, el hundimiento de los ideales, la melancolía y la tristeza que presidieron su infancia y adolescencia, su experiencia en España, a sus amigos poetas y artistas. Nuestras alumnas apenas conocían su obra( nosotros, a decir verdad, tampoco hemos leído sus más de cinco mil páginas de versos o sus 35 libros publicados en vida o sus 9 póstumos o sus 6 recopilaciones póstumas también) y nuestra tarea inicial fue realizar una escueta selección de sus textos para , una vez trabajados en clase, tratar de encontrar un hilo conductor que propiciara la elaboración de un conjunto de escritos inéditos de características tan diversas como la propia materia prima con la que trabajábamos.
Ahora, nos sentimos partícipes de sus palabras, de la palabra, de las palabras. Neruda condujo nuestro apetito guiando la capacidad de emocionarnos con lo que ellas esconden, con lo que ellas ofrecen, con lo que representan, con lo que son. Por eso comenzamos con dos textos suyos e iniciamos esta experiencia poética que ahora se hace extensiva a quien quiera compartir con nosotros el gusto por la poesía que, necesariamente, estará abierta a todos los poetas que nos gustan, a todos sus versos, a todas sus vidas, a todas sus palabras.

“Yo sigo trabajando con los materiales que tengo y que soy. Soy omnívoro de sentimientos, de seres, de libros, de acontecimientos y batallas. Me comería toda la tierra. Me bebería todo el mar.”

Pablo Neruda

La palabra

Texto 1

“...Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan...Me prosterno ante ellas...Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito...Amo tanto las palabras...Las inesperadas....Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen...Vocablos amados...Brillan como piedras de colores, resaltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío...Persigo algunas palabras...Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema...Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas...Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto...Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola...Todo está en la palabra...Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció...Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces...Son antiquísimas y recientísimas...Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada...”

Texto 2

“Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos...Éstos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo...Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas...Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra...Pero a los bárbaros se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes...el idioma. Salimos perdiendo...Salimos ganando...Se llevaron el oro y nos dejaron el oro...Se lo llevaron todo y nos dejaron todo...Nos dejaron las palabras.”